Utilidad de preguntarte, ¿quién soy?

La cuestión que hoy te planteo, ¿quién soy?,  tiene mucho que ver con esa expresión de tu estilo personal desde tu imagen real. Cómo pudiste ver, el vestuario adquiere ese poder personal si a través de él, se expresa tu identidad y para ello, existe una parada obligatoria y es el conocerte.

 

Por tanto, hacerte esta pregunta es algo básico para empezar a trabajar en la conexión entre tu interior y tu exterior. Profundizar en ella y darla respuesta es clave para unir fondo y forma. La otra dimensión, el cuerpo, va a ser clave, ya que este nos va a indicar si vas por buen camino. Es el vehículo de comunicación entre ese fondo y esa forma.

 

Quizá sea de las cuestiones más difíciles de responder y no es algo de un día. Eres quién eres por todas las experiencias, tanto positivas como negativas, que te han ido pasando, por cómo las han afrontado, por las circunstancias de tu vida, por las personas que te han rodeado, por la educación recibida y así podíamos seguir con un sinfín de matices más.

 

De hecho, esta pregunta, forma parte de los tres grandes interrogantes del Ser Humano, ¿quién soy?, ¿de dónde vengo?, ¿a dónde voy?, y que siglo tras siglo, tantos quebraderos de cabeza han dado y sigue dando, a disciplinas como la Filosofía, la Psicología, las Humanidades, las Ciencias o la Religión, entre otras.

 

No pretendo para nada resolver esta cuestión a esos niveles tan transcendentales, ahora a nivel más terrenal, si tu objetivo es vivir una vida más plena y presentarte al mundo desde tu mejor versión, me temo que no la vas a poder obviar. Ya te adelanto que para el Coaching de Imagen, sí es importante y la va a tener muy en cuenta porque se nutre del autoconocimiento, como herramienta clave, para poner la base a todo tu proceso de transformación.

 

Llegado a este momento, solo me queda hacerte esta pregunta.

 

¿Qué ganas si inviertes en tu autoconocimiento?

 

Por si tuvieras alguna duda, te presento varias razones que, a mi entender, son de peso por los beneficios que te pueden aportar en tu día a día.

 

Dejarás de vivir en automático y pasarás a ser protagonista de tu vida.

 

Aunque a priori, puede resultarte sencillo levantarte por la mañana y apretar el botón de “automático”, te habrás dado cuenta que esto hace que pases de puntillas por tu vida  y lo peor, que no seas consciente de lo que piensas, haces y sientes. Simplemente, te dejas llevar por las circunstancias, como si de un globo en el aire se tratara, sin rumbo fijo. Es más, sin un objetivo claro que, de verdad, guíen todas tus decisiones y te coloque haciendo realidad tu propósito en la vida.

 

Ya lo digo en la web, “tú eres, producto de tus decisiones”.  Y no es lo mismo, tomar estas decisiones si previamente te has dedicado un tiempo para explorarte, ver qué necesidades reales tienes, conectar con tu esencia, con lo que verdaderamente te motiva e ilusiona, que elegir sin tener ningún criterio personal o hacerlo en base a una imagen ideal. En el primer caso, iniciarás los cambios que tú consideres para vivir la vida que realmente quieres sintiéndote protagonista. En el segundo caso, te colocarás en un segundo plano, dejando el poder de decisión a las circunstancias que te rodean, a algo ideal que poco tiene que ver contigo o a los demás. Ahí, la probabilidad de que te invada una sensación de frustración, insatisfacción, infelicidad y queja continua, aumenta considerablemente. ¿Quieres esto en tu vida o mejor lo primero?

 

Te quitarás capas y empezarás a sacar tu potencial y a ponerlo en práctica

 

A lo largo de tu vida, te han podido suceder tantas cosas no agradables, que si la manera que has tenido de afrontarlas ha sido poniéndote caparazones para no sentir, como una forma de protegerte, es posible que ahora mismo ya no sepas ni quien eres. Que distes mucho de ser aquella persona que un día fuiste.

 

Igualmente, puedes estar viviendo desde la imagen que tú crees que los demás esperan de ti.  O desde una imagen que por respeto o lealtades te permite encajar en tu familia u otros grupos.  O desde una imagen socialmente aceptada que te da prestigio pero que en ninguno de los tres ejemplos,  te sientes identificadas con ellas porque realmente no eres tú.

 

Sea de una u otra manera, al igual que una cebolla,  te has podido envolver en tantas capas que ya ni se te ve. Tratando de protegerte de todo aquello que te hace daño o de ofrecer imágenes que nada tienen que ver contigo,  has tapado también tu potencial, aquello que te hace brillar.

 

Al quitarte esas capas, te sentirás más ligera, más empoderada, con más disposición a la acción al centrar tu atención en esas cualidades que te definen y te dan la seguridad que necesitas para emprender todo aquello que realmente te hace feliz.

 

Profundizar en lo que eres, en tu “pozo” y vaciarte de aquello que no te aporta absolutamente nada, es una forma más de acercarte a tu propio vergel, tal y como veíamos en el post de hace unas semanas y que puedes recordar aquí.

 

Te aceptarás y te valorarás por lo que eres

 

En este camino de autoconocimiento, el primer paso es tu autoconcepto, qué sabes de ti o quién eres. Aquí, se incluye tanto tus fortalezas como tus limitaciones a nivel interno, corporal y estético para pasar posteriormente, a preguntarte cuánto amas lo que sabes de ti en estas tres dimensiones. Echa un ojo al post de la semana pasada, los 7 Estilos Universales, para profundizar en ello.

 

Amar lo que eres, es aceptarte y valorarte desde tu imagen real. Esta es la clave para tener autoestima.

 

Solo así, podrás mirarte al espejo y preguntarle sin ningún temor, ¡espejito, espejito mágico!, ¿quién es la más hermosa del reino?.  ¡Tú!, será su respuesta y no podrá haber otra ya que si te quieres, el espejo lo que te refleja es una imagen clara de ti mism@ donde te reconoces y te gustas. Acuérdate esto no le pasaba a la malvada bruja del cuento de Blancanieves.

 

Usarás tus limitaciones para crecer y salir de tu zona de confort

 

Sí, porque tal y como hemos dicho arriba, cuando decides mirarte, no solo vas a ver tus fortalezas, también vas a tener la valentía para ver todo aquello que no te gusta de ti y que hasta ahora, has podido tapar u ocultar para que los demás no vieran tu vulnerabilidad y limitaciones.

 

Solo sacando a la luz estas limitaciones, poniéndolas delante, reconociéndolas, te das la oportunidad de poder trabajar sobre ellas. Esto te sitúa en el lugar de poder cambiarlas y así podrás ampliar tu zona de confort y con ello, se te abrirán nuevas oportunidades al superar miedos, complejos, creencias limitantes, etc.

 

Te  presentarás al mundo desde tu autenticidad

 

Todo trabajo tiene su recompensa y el autoconocimiento no iba a ser menos. Es la llave que te va a permitir acceder a tu interior, a lo que verdaderamente eres, para desde ahí poder proyectarte siendo tú mism@.

 

Cuánto más sepas de ti, más posibilidades tendrás de mostrarte al mundo desde una imagen auténtica y coherente contigo, lo que te dará mayor seguridad y presencia. Desde ahí, nada estará forzado, podrás fluir y te será más fácil poner a favor de tus objetivos todo lo que tú eres.

 

Apostar por el autoconocimiento es apostar por quien eres

y darle poder a tu imagen real.

 

Deja tus comentarios o reflexiones.  Estaré encantada de poder leerlos y acercarme un poquito más a ti.

 

Te espero en el próximo post y mientras tanto, ya sabes, ¡se tú y brilla desde tu Belleza Imperfecta!

 

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