¿Dejas pasar la vida o te montas en ella?

Estaba en mi habitación y al llegar a una estantería que tengo, me he topado con una cesta de mimbre. Dentro, guardo libros que, para mí, son importantes y les tengo un cariño especial por lo que me aportaron en momentos concretos de mi vida.

 

En esa cesta, estaba un libro de Jorge Bucay y al abrirlo y  ver el índice, se me han ido los ojos a un cuento muy corto de título “Brevedad”, que en su día, me tocó el corazón y que ahora, al volver a leerlo, me ha vuelto a pasar.

 

Quiero compartirlo contigo, así que te dejo unos segundos con él:

      He nacido hoy de madrugada

             viví mi niñez esta mañana

                   y sobre el mediodía

                        ya transitaba mi adolescencia.

                             Y no es que me asuste

                                   que el tiempo se me pase tan deprisa.

                                        Sólo me inquieta un poco pensar

                                             que tal vez mañana

                                                  yo sea

                                                       demasiado viejo (a)

                                                            para hacer lo que he dejado pendiente.

 

JORGE BUCAY (“Cuentos para pensar”)

 

¿A dónde te ha llevado? ¿Te has agobiado? ¿Dónde te ha pellizcado el cuerpo? ¿En la cabeza poniéndote un montón de excusas o algo ha hecho “cling” en tu corazón y te ha conectado con ese sueño e ilusión que te hace vibrar y que todavía no has dado salida?

 

En definitiva, ¿cómo te sitúas ante tu vida?. ¿En la obligación o en los deseos y sueños? ¿En lo que debes hacer o en lo que quieres hacer? ¿En esperar a que las circunstancias cambien, ocurra un milagro  o en provocar un cambio de actitud en ti? ¿En la frustración o en la motivación? ¿En la infelicidad o en la felicidad?

 

Es posible que las palabras de Jorge Bucay te hayan conectado con ese refrán que dice que “el tren solo pasa una vez en la vida” o quizá, con aquella frase que menciona el que “nunca es tarde para empezar de nuevo”.

 

Son dos posiciones muy diferentes que te llevan a tomar decisiones muy distintas. A quedarte dónde estás, sin mover tu puzzle a costa de pagar el alto precio de la frustración e infelicidad, dónde sí, se está a gustito pero el tiempo pasa y los años vuelan. O por el contrario, a “subirte” a ese tren de la vida para hacer lo que has dejado pendiente, como dice Bucay o con su permiso, para hacer realidad todo aquello que eres y quieres porque ese “cling” suena muy fuerte dentro de ti y has decido escucharlo.

 

Si miramos alrededor, en  nuestra vida cotidiana, nos daremos cuenta que hay cantidad de ejemplos que ponen bastante en duda la primera afirmación. Acaso, ¿no hay gente mayor estudiando en la Universidad, ancian@s moviéndose al ritmo de la música en una clase de Aquagym o parejas de enamorados que ya han cumplido ambos los 70?. Cierto es, que han podido dejar pasar un tren pero se han subido a otro que pasaba y esta vez, no han dudado en cogerlo.

 

Por muy tópico que parezca, solo vivimos una vez y aunque puede ser, que no puedas elegir la vida que te gustaría vivir por las circunstancia, no favorables, que te rodean, sí está en ti, el cómo y desde dónde vivirla. La actitud es algo que puedes cambiar.

 

Porque no nos engañemos, y me incluyo, porque yo he estado mucho tiempo y por momentos aun estoy, escuchando ese “cling” y a la vez, paralizada llena de excusas del tipo: ¡Es muy difícil!, ¡Yo no valgo para esto! ¡Mejor, me quedo como estoy, no estoy tan mal! ¡A ver, si cambia esta circunstancia y mañana me pongo a ello! ¡Me lo voy a pensar y cuando lo tenga todo atado, me decido!… Y así, podría continuar con un sinfín de excusas y justificaciones.

 

¿Te suena?, Si es así, sabrás que todas ellas son obstáculos y limitaciones que te pones y que te impiden avanzar hacia lo que realmente quieres porque en el fondo lo que hay, es inseguridad, miedo al cambio, a mover tu “puzzle” y salir de la zona de confort y miedo a fracasar.

 

Comprender y aceptar ese miedo, dar pequeños pasos, comprometerte con lo que quieres, ponerte en acción, exponerte al mundo, es un precio que hay que estar dispuest@ a pagar para estar dónde quieres estar y para que cuando vuelvas la cabeza atrás en tu vida, no aparezca la sombra del “y si…”.

 

Tú decides si subirte al tren o no. Tú decides si dar la vuelta a ese reloj de arena para que de nuevo, el tiempo empiece a contar, ahora sí, hacia lo que te hace “cling”

 

Te espero en el próximo post y mientras tanto, ya sabes, ¡se tú y brilla desde tu Belleza Imperfecta!

 

4 comentarios
  1. Inma
    Inma Dice:

    Simplemente magia en tus palabras, gracias porque todo se ve de otra manera cuando personas como tú ayudan a otras a crear ese cling. Enjjoeabuena!

    Responder

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